Las familias de Tanguis, en el sector de Bellavista, cantón Montúfar, ya reciben agua potable en sus viviendas. La puesta en funcionamiento del sistema pone fin a una espera que se extendió durante varias generaciones y cambia las condiciones cotidianas de sus habitantes.
Durante años, los moradores dependieron del agua de una acequia para cubrir sus necesidades.
Esta fuente estaba expuesta a impurezas y obligaba a las familias a tomar precauciones antes de consumirla. Además, las labores domésticas requerían calentar agua para el aseo personal y otras actividades.
La comunidad
Pablo Termal, expresidente de la comunidad, señaló que el servicio representa un cambio para los hogares, especialmente para los niños, que ya no tendrán que beber agua de la acequia. La disponibilidad del recurso también reduce las tareas que las familias debían cumplir para contar con agua para su higiene.
En tanto, Fabián Sánchez, presidente de Tanguis, indicó que la obra responde a una necesidad que los habitantes plantearon durante años. Para la comunidad, la llegada del servicio significa contar con una prestación básica que estuvo pendiente para varias generaciones.
El alcalde de Montúfar, Raúl Lucero, manifestó que la dotación de agua busca mejorar la salud pública y las condiciones de vida de los moradores. La administración municipal priorizó el proyecto como parte de la atención a las necesidades de este sector rural.
