Pocas veces el fútbol ecuatoriano ha podido mirar de frente a la cima del planeta. Hoy lo hace con la frente en alto: Willian Pacho, defensor central del Paris Saint-Germain, fue incluido entre los 30 nominados al Balón de Oro 2026 y terminó en el puesto 20 de la clasificación general, una posición histórica para el país. Su candidatura no es casualidad. Con el PSG conquistó la UEFA Champions League, la Ligue 1, la Supercopa de Francia, la Supercopa de la UEFA y la Copa Intercontinental, y además defendió con garra la camiseta de Ecuador en el Mundial 2026. Pero esta historia tiene un antecedente que merece recordarse. Veinte años atrás, el imbabureño Édison Méndez abrió el camino al convertirse en el primer ecuatoriano candidato al galardón, tras su brillante actuación en Alemania 2006 y su paso por el PSV Eindhoven. Solo ellos dos, Méndez y Pacho, han llegado hasta aquí. Dos generaciones, un mismo sueño y un país entero lleno de orgullo. Esto que sirva para que muchos jóvenes miren más allá de jugar solamente en primera, sino que se miren como ejemplos en el planeta.
