Los copropietarios y habitantes de la calle Padre Galo Rosero, en el casco urbano de Mira, expresan nuevamente su preocupación por el deterioro que afecta a esta vía.
En este tramo, el lodo y los charcos se forman de manera constante, mientras el desgaste del terreno y los daños visibles en los muros complican la circulación de peatones y vehículos.
Según información recogida por el portal Mira.Ec, la situación se intensifica durante la época de lluvias, cuando el tránsito se vuelve más lento y poco seguro, según la comunidad.
Esperan pronta respuesta
En tanto avanzan las semanas sin una respuesta clara, los residentes señalan que esta calle conecta a familias con espacios esenciales como el Cementerio Municipal, la Unidad de Policía Comunitaria y el Centro Gerontológico Municipal.
Además, estudiantes que se desplazan hacia instituciones educativas transitan por un terreno que, a su criterio, requiere intervenciones urgentes. Los moradores recuerdan que, pese a encontrarse en una zona céntrica, el mantenimiento ha sido escaso durante varios años.
Hay una planificación
Los pedidos para que se priorice el adoquinado han sido presentados en diferentes ocasiones, pero no han tenido una resolución definitiva. Este reclamo se respalda en lo establecido en el Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial (PDOT) 2023-2027, que reconoce a la vialidad como un componente central para la movilidad y la accesibilidad urbana.
El documento también señala que la planificación, construcción y mantenimiento de la vialidad urbana son competencias municipales.
Atención urgente
El PDOT detalla que la vialidad forma parte de los sistemas de servicios necesarios para el desarrollo territorial. En este marco, se integran redes de transporte, energía y telecomunicaciones para consolidar la conectividad del cantón.
Sin embargo, los residentes consideran que en la calle Padre Galo Rosero estos lineamientos aún no se reflejan en la práctica.