Hablar que en el país se descartan los apagones, es un apuesta demasiado peligrosa, sobre todo cuando por dos ocasiones se dijo que todo estaba controlado y se tuvo que recurrir a los apagones extensos y en horarios establecidos. Actualmente, la situación no es diferente, pero si más alentadora. El ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, descartó un apagón generalizado gracias al aporte energético del sector industrial de mediano y alto voltaje. Es decir la desconexión semanal de 8.600 medianas empresas representan un aporte para que no haya crisis energética, en caso de una posible ausencia de lluvias. Estas medidas garantizan la estabilidad del sistema eléctrico pero exigen sacrificios, y no debería ser así. A esto se suman los 145 megavatios de generacion desde dos centrales temoeléctricas que fueron recuperadas gracias a trabajos de mantenimiento, que no se habían hecho antes. El problema no es solamente evitar los apagones de hoy, sino garantizar que el país no vuelva a depender de medidas de emergencia cada vez que disminuyen las lluvias.
