Tulcán suma una experiencia de aprovechamiento de residuos orgánicos desde la ciudadela San Carlos, donde los moradores separan la materia biodegradable antes de su disposición final. La iniciativa, coordinada con la Alcaldía, empezó hace 16 meses y ya permitió recuperar 82 toneladas de material que, en otras circunstancias, habrían llegado mezcladas al relleno sanitario.
El proceso consiste en clasificar los residuos orgánicos generados en los hogares y entregarlos mediante una recolección diferenciada. Posteriormente, el material es trasladado al Vivero Municipal, donde se utiliza para producir y mantener especies ornamentales y forestales destinadas a áreas verdes de la ciudad.
Menos desechos
Bayardo Goyes, administrador del Vivero Municipal y profesional en Recursos Naturales Renovables, explicó que la propuesta nació en San Carlos, sector donde reside, y recibió respaldo municipal para su aplicación. El objetivo es reducir el volumen de desechos enviados al relleno y promover hábitos de separación desde las viviendas.
La experiencia también ha involucrado a los moradores. El trabajo comunitario también permite observar cambios en la manera de manejar los desechos domésticos. Gloria López señaló que la clasificación permite aprovechar desperdicios que antes eran descartados. Alexandra Andrade destacó su aporte para la elaboración de compost, mientras Germania Hernández invitó a otros barrios a replicar la práctica.
Las cifras
Según estudios municipales, los residuos orgánicos representan aproximadamente el 71,67 % de los desechos generados diariamente en Tulcán. Esa proporción evidencia el espacio que existe para ampliar estas acciones.
La Alcaldía busca que más sectores incorporen la separación en origen y que los residuos orgánicos puedan convertirse en insumos para nuevos procesos, en lugar de terminar directamente en el relleno sanitario.
