miércoles, 23 septiembre 2026
miércoles, 23 septiembre 2026
.

“Shaná Tová Umetuká” (Que tengas un año bueno y dulce) se escucha decir a los miembros de una familia judía en Ibarra, y no solo aquí, sino que en el resto del mundo, los centenares de judíos que se encuentran dispersos en los siete continentes repiten las mismas tres palabras que, cargadas de anhelos y buenos deseos dan inicio al 5785, el nuevo año según el calendario hebreo, marcando así, el comienzo de Rosh Hashaná, una de las festividades judías más celebradas.

Pero, ¿qué es Rosh Hashaná? ¿Es solo una celebración que marca un nuevo año, como en el mundo occidental? Pues no, en el judaísmo tiene un significado totalmente distinto, en esta edición Diario EL NORTE fue parte de esta celebración, que al parecer fue única en Ibarra.

Una fiesta de origen bíblico

Traducido al español como “Cabeza del año”, el origen de Rosh Hashaná se encuentra en la Torá (los cinco libros del Pentateuco), en donde se lo llama como “Día del Recuerdo”, y se ordena que el mandamiento principal de la festividad es escuchar el ‘shofar’, un cuerno de carnero que se utiliza para entonar diferentes sonidos.

Rosh Hashana

En la tradición judía de más de 2000 años de antigüedad, Rosh Hashaná conmemora la creación del mundo y del primer hombre y la primera mujer, Adam y Javá (Adán y Eva). Además, este no es su único significado, sino que, según la tradición, en este día, Dios revisa el comportamiento de todos los seres humanos y decreta un destino para el nuevo año conforme a los actos realizados.

El Día del Recuerdo también representa una oportunidad para dejar el pasado atrás y comenzar de cero con nuevos propósitos.

¿Cómo se celebra Rosh Hashaná?

Durante dos días, los judíos de todo el mundo celebran Rosh Hashaná, dejando de lado todas sus actividades cotidianas para dedicarse exclusivamente a la fiesta. Existe una variedad de leyes y tradiciones que rigen el día, que van desde profundas plegarias que invocan el arrepentimiento de la persona y el perdón de Dios, hasta una cena con alimentos simbólicos, y escuchar los 101 toques que se producen por medio del ‘shofar’.

Cuando el reloj marcó las 18:00 del miércoles 2 de octubre en todas las sinagogas, quienes se congregan realizaron una serie de rezos que se encuentran en un libro especial de oraciones llamado ‘Majzor’, que tienen por objetivo crear una conexión con Dios y reconocer su soberanía a través de las súplicas.

Rosh Hashana 2

Una ceremonia especial con alimentos simbólicos que denotan buenos y dulces deseos para el año entrante, espera después del rezo.Los elementos del plato son granadas, manzanas con miel, dátiles, fréjoles de cabeza negra, zapallo, puerro, acelga y cabeza de pescado.

Al comer cada uno de ellos se recita una bendición especial, que aluden a un año dulce, el recuerdo de los méritos de cada individuo; así también, para que se rompan los malos decretos y desaparezca el mal del mundo. Después de esta cena, se sirve un banquete festivo para compartir entre amigos y familia. Sin embargo, lo más importante para los judíos no es la comida, es el shofar.

Un cuerno que despierta el alma

A la mañana siguiente, en medio de los rezos del día, un hombre tiene la crucial misión de hacer escuchar el sonido del ‘shofar’ a todos los miembros de la congregación, 101 toques. El ‘shofar’ despierta la voz divina dentro de nuestro ser más profundo, llamándonos a volver a nuestra fuente, menciona el rabino Yaakov Astor.

“El shofar tiene un aura de temor y santidad. Su toque puede destruir corazones de piedra y eliminar las capas de complacencia. Su llamado es capaz de llevarnos a lugares dentro de nosotros mismos impenetrables por cualquier otro medio”.

Tradiciones judías en pequeños rincones

El judaísmo, una de las tres religiones más importantes y practicadas del mundo, tiene adeptos en cada rincón, aunque sea en pequeñas cantidades; como es en el caso de Ibarra, donde una pequeña familia practica la religión judía.

Rosh Hashana 3

Si bien la cantidad de judíos en Ecuador no es grande, las principales sinagogas del país se encuentran en Quito y Guayaquil, algunas compuestas mayormente por conversos. A pesar de las dificultades que existen, con alegría celebran cada una de las festividades y mandamientos que manda la Torá.

Una vez que culminan los dos días de Rosh Hashaná, con la esperanza de tener buenos decretos para el año 5785, los judíos se preparan para el Día del Perdón, Yom Kipur.

 

.