Los habitantes de la parroquia González Suárez, cantón Otavalo, se organizan para integrar una comisión que ejerza veeduría, a fin de presionar el avance de los trabajos de adoquinado de la vía González Suárez – San Pablo – Pijal, una obra que la ejecuta la Prefectura de Imbabura, mediante una inversión que se acerca a los USD 2 millones de dólares.
En este aspecto, la participación ciudadana es de vital importancia al momento de gestionar y fiscalizar obras públicas en beneficio de sus respectivos poblados, sean estos urbanos o rurales.
Preocupación por las comunidades de Gonzáles Suárez
Dicha resolución fue adoptada en una reunión sostenida con el prefecto Pablo Jurado, en donde las delegaciones de las comunidades presentes, transmitieron sus inquietudes ante la situación actual de este proyecto.
Mismo que sufre retrasos, “entre otros motivos, por la lluvia constante que se registra en los últimos meses y por las variaciones que necesariamente se debió hacer en el marco del diseño de los estudios”, según se informó desde la entidad provincial.
Recursos comprometidos
Pese a la intranquilidad, los comuneros recobraron la calma, pues Jurado y su equipo de trabajo informaron que los recursos económicos para la obra están plenamente comprometidos.
“Lo que quedó claro en este espacio de conversación fue el informe de la autoridad provincial en el que aseveró que los recursos económicos están completamente comprometidos para llevar a cabo esta labor tal como fue concebida, en los 5 kilómetros de longitud del camino que atraviesa el poblado de González Suárez”, acota un comunicado del GPI.
“El Banco de Desarrollo del Ecuador facilitó el crédito que se requiere para esta obra y los desembolsos se los realiza, conforme el contratista va presentando las respectivas planillas de avance.
El financiamiento está asegurado, más allá de que exista un cambio de autoridades. Se trata de un compromiso institucional para mejorar completamente esta vía”, recalcó el principal de la institución pública imbabureña.

Recursos comprometidos
La presidenta del Gobierno Parroquial, Maritza Tocagón, y los dirigentes de las comunidades intervinieron para solicitar, en primer término, información sobre los trabajos que se llevan adelante, el plazo para la culminación y las razones que han motivado el retraso de las acciones.
Al final, acordaron en permanecer vigilantes para que se acelere el proceso de construcción.
