Las imágenes del fuego amenazando la vegetación del volcán Cotacachi son difíciles de olvidar, sobre todo por el rastro de desolación que dejan a su paso la llamas. Centenares de hectáreas ahora lucen grises, con aroma a muerte, mientras un ligero humo se niega a dejar el suelo y desaparecer en el aire. Así se siente el ambiente en el sector del incendio, pero también se vive un escenario de unidad, ejemplo, colaboración y valentía. Un frente unido de casi 700 personas se consolidó, con la coordinación entre la Alcaldía de Cotacachi, la Comandancia de Bomberos, equipo operativo, Bomberos de Ambato, Ministerio del Ambiente, guardaparques de todo el país y cientos de comuneros. Todos luchando, cuerpo a cuerpo, en la línea de fuego. Aprendamos de estos ejemplos, cuando el ser humano se une por la vida. Pero tampoco olvidemos que este estado nace de las emergencias, que se puede evitar, cuidando nuestros bosques y montañas.
