Con una sola palabra, en su red social X, el presidente de la República Daniel Noboa resumió una intensa jornada nocturna, que tuvo como protagonista a José Serrano, exministro del Interior y uno de los hombres más cercanos al exmandatario Rafael Correa. “Hecho”, fue el mensaje que dio la vuelta al mundo y que acompañó con tres imágenes el instante en que, quien fuera ministro del Interior, era fichado y trasladado a su celda con la cabeza rapada. 16 horas antes, el Presidente lanzo un mensaje a Correa: “Lo dijimos, lo cumplimos. José Serrano, ministro de interior de Correa, nuevo huésped de El Encuentro. Ya mismo te toca a ti”, posteó.
Contexto
El exministro, quien permanecía bajo custodia migratoria en Estados Unidos, fue detenido hace un año en Florida (en el sureste de Estados Unidos) por una infracción de tiempo sobre su visado. Serrano llevaba en territorio estadounidense desde 2021, hasta que en mayo de este mismo año una jueza denegó su solicitud de asilo.
José Serrano es uno de los siete sospechosos investigados por la Fiscalía ecuatoriana por el asesinato del excandidato presidencial, Fernando Villavicencio. La fiscal Ana Hidalgo acusó el pasado 8 de agosto a los siete investigados como responsables del asesinato, ejecutado por sicarios y en el que los imputados habrían actuado como autores intelectuales.
Villavicencio fue asesinado el 9 de agosto de 2023 cuando salía de un mitin de campaña electoral en Quito, la capital de Ecuador.
En el 30S
José Serrano, cuando fue ministro del Interior lideró las investigaciones y procesos de la Policía Nacional tras la revuelta policial del 30 de septiembre de 2010 (30-S).
Uno de los más señalados fue el sargento ibarreño Luis Aníbal Martínez Vilañez, uno de los más mediáticos y controversiales derivados de la revuelta del 30 de septiembre de 2010 (30-S).
Martínez fue señalado directamente por el gobierno de ese entonces como uno de los principales incitadores y cabecillas de la sublevación policial. Se lo procesó penalmente bajo la acusación de haber usado la frecuencia de la central de radiopatrulla de la Policía para emitir fuertes insultos en contra del entonces presidente y arengar a sus compañeros a sublevarse.
