Con la participación de más de 30 delegaciones de Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) parroquiales del Carchi y el Municipio de Espejo, la parroquia de Pusir fue el escenario de un evento de trueque que destacó por su éxito.
Esta iniciativa no solo reunió a autoridades y dirigentes locales, sino que también promovió el intercambio directo de productos locales sin la necesidad de utilizar moneda, reforzando la economía comunitaria y la cooperación entre las distintas parroquias de la provincia.
Evento
El evento, que convocó a cientos de habitantes de Pusir y sus alrededores, permitió a los participantes intercambiar productos de manera justa y equitativa, rescatando una tradición ancestral de la región.
Entre los productos que se ofrecieron se encontraban alimentos agrícolas, artesanías y otros bienes esenciales, mostrando la diversidad y riqueza de la producción local.
Arnaldo Cuacés, alcalde del cantón Espejo, se mostró especialmente satisfecho con la realización de esta jornada. En su intervención, elogió a Samantha Congo, quien estuvo a cargo de la organización del evento, y destacó su capacidad para coordinar esta actividad que busca revalorizar las prácticas comunitarias ancestrales.
“Este tipo de iniciativas son un ejemplo de cómo se puede fortalecer la economía local sin depender exclusivamente de los medios monetarios”, afirmó Cuacés. Además, instó a otras autoridades locales a replicar esta experiencia en sus respectivas comunidades.
Contexto
El trueque o intercambio de productos es una práctica que ha perdurado en varias zonas rurales de Ecuador, especialmente en la Sierra Norte. A nivel nacional, la importancia de esta actividad fue reconocida oficialmente por el Ministerio de Cultura y Patrimonio, cuando incluyó al “Trueque o Cambeo” del cantón Pimampiro en la lista representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial del Ecuador. Esta distinción, que se formalizó mediante el Acuerdo Ministerial N.- 137, subraya el valor cultural, social y económico que tiene esta manifestación en la vida de los pueblos de la región.
En Pimampiro, al igual que en Pusir, el trueque se realiza en fechas especiales, particularmente los días viernes y sábados previos al Domingo de Ramos.
Durante esos días, más de cuatro mil personas de distintas edades, etnias y condiciones socioeconómicas se congregan para intercambiar productos bajo un principio clave: el “precio justo” se acuerda con la palabra, basándose en la reciprocidad y la confianza.
Movilizador
Esta práctica milenaria no solo responde a la necesidad de satisfacer necesidades primarias de las familias, sino que también refuerza el sentido de comunidad y el valor de la solidaridad. El trueque fortalece el tejido social, promoviendo el diálogo y la interculturalidad, aspectos fundamentales en la construcción de una identidad tanto individual como colectiva.
