Hoy conmemoramos el Día de los Derechos Humanos bajo el lema de la ONU “Nuestros derechos, nuestro futuro ¡Ya!”. Esta fecha recuerda que los derechos humanos conciernen a todas las personas, en todos los sitios, todos los días, pero también obliga a reflexionar la realidad ecuatoriana. Los recientes casos de neonatos fallecidos en hospitales públicos y la entrega del cuerpo de una bebé amazónica en una caja de cartón son heridas abiertas en la conciencia colectiva. Estas tragedias no son simples fallos administrativos: son el reflejo de un sistema de salud en crisis que vulnera el derecho más fundamental: la dignidad humana. Sin comentar el caso de Las Malvinas, los derechos humanos ofrecen normas concretas y un marco esencial que protegen ante abusos. Debemos exigir que nuestras instituciones garanticen protección para todos, especialmente para las comunidades más vulnerables. La indignación debe transformarse en acción urgente. ¡Ya!
