El teatro puede convertirse en un espacio para narrar aquellas historias que muchas veces permanecen ocultas. A través de la danza, la música y la actuación, la artista Paola Cabrera explora emociones, conflictos sociales y experiencias que forman parte de la realidad cotidiana.
Una muestra de ello es El Susurro de las Palomas, obra teatral escrita por Cabrera, que aborda una historia marcada por la tristeza, el miedo y la angustia. “Él no sobrevivió a la operación, y al final, pusieron su cuerpito junto al de su madre en aquel basurero”, es uno de los fragmentos que refleja la crudeza de esta propuesta escénica.
Arte como transformación
Para Paola, el arte permite interpretar situaciones que desde otros ámbitos pueden resultar difíciles de comprender. Sus obras buscan generar reflexión en quienes las observan y, a partir de ello, provocar cambios en la manera de entender la realidad.
Su trabajo se desarrolla principalmente desde las artes escénicas, la danza y la música. En sus proyectos aborda acontecimientos cotidianos, emociones y temores, pero también resalta el valor simbólico de las mujeres y las luchas de los pueblos indígenas del Ecuador.
Sus primeros pasos
El interés de Paola por el arte nació desde los 10 años, influenciada por su madre. Aunque estudió Inglés en la Universidad Técnica del Norte, continuó vinculada a la danza y se integró a grupos universitarios. Más adelante, en Camino Rojo Danza Teatro, fortaleció su vocación por las artes escénicas.
“Pude reconfirmar que es mi pasión estar en la danza, porque descubres más cosas que puedes hacer con el cuerpo y en escena”, dijo Cabrera para Diario EL NORTE.
