Warmi Imbabura impulsa un proceso de capacitación en buenas prácticas de nutrición infantil en varias parroquias rurales de la provincia. Esta iniciativa —según la entidad— beneficia a 750 familias, principalmente mujeres y madres cuidadoras. .
Coordinación
Estas capacitaciones se desarrollan en articulación con la Fundación CODESPA, organización internacional de cooperación para el desarrollo con sede en España. El principal enfoque es enfrentar la desnutrición crónica infantil en parroquias rurales de los cantones Ibarra, Otavalo y Cotacachi .
Desde Warmi Imbabura indicaron que, en las comunidades rurales, hablar de alimentación no es solo una práctica cotidiana, sino una decisión que puede marcar el futuro de niñas y niños. “Cientos de mujeres participan en estos espacios de formación, donde se abordan temas clave como nutrición infantil, higiene de los alimentos y prácticas de autocuidado”.
Testimonio
Los testimonios del Warmi lo explican mejor. Por ejemplo, Magali Ayala es una de las participantes de las capacitaciones. Además, es madre de un niño de tres años y actualmente atraviesa su sexto mes de embarazo.
“Una buena alimentación desde el embarazo es fundamental para que nuestros hijos crezcan sanos. Algunas cosas ya nos explican en los controles, pero estos talleres ayudan a reforzar y entender mejor cómo cuidar a mis hijos”.
Enfoque
Warmi Imbabura busca que las tareas de cuidado no recaigan solo en las mujeres, sino que se compartan de manera más justa, como parte de una política pública pensada para mejorar la vida de las familias y la comunidad.
La viceprefecta de Imbabura, Paolina Vercoutere Quinche, manifestó que garantizar la alimentación adecuada de nuestras niñas y niños es una responsabilidad del Estado en todos sus niveles. “(…) asumimos este compromiso con acciones reales en el territorio. Estamos construyendo un futuro más sostenible”, agregó.
