En la comunidad de La Compañía, se reunieron representantes de los pueblos Otavalo, Kayambi, Karanki, Natabuela, Imantag y otras localidades de la sierra norte, para la tercera jornada de Escuelas Vivas, una iniciativa para el liderazgo comunitario.
Alrededor de 70 personas formaron parte de tres días de formación política, organizados por la Dirigencia de Juventud Ecuarunari y la comunidad de La Compañía, de la mano de Cristina Arias, presidenta del Cabildo, y Lizeth Cando, dirigente juvenil.
Este espacio tuvo por objetivo fortalecer el aprendizaje de los jóvenes y el análisis político.
Encuentro en Otavalo
Este es un proceso que se ha realizado entre julio y agosto y llegó a su encuentro final en el último fin de semana. Las dos primeras jornadas abarcaron a los pueblos de la sierra centro y sur, llegando a Otavalo, luego de pasar por comunidades de Cañar y Guaranda.
Lizeth Cando, representante del pueblo Kichwa Otavalo, fue una de las participantes de Escuelas Vivas y señaló que en estas jornadas compartieron saberes y conocimientos entre sí.
Además, buscan el fortalecimiento del proyecto del movimiento indígena, desde las juventudes de Ecuarunari.
De esta manera, los jóvenes de los pueblos se la sierra norte participaron activamente en jornadas de análisis, reflexión y formación política.
Formación de los participantes
Durante los tres días que fueron del 8 al 10 de agosto, se abordaron temas como extractivismo y colonialidad, crisis climática, estrategias de lucha.
Además, los participantes del encuentro juvenil realizaron una revisión histórica a través de la línea de tiempo de la lucha del movimiento indígena en Ecuador y el proyecto político de la Confederación de las Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) de 1994.
En la casa comunal de La Compañía, lugar donde se congregaron los jóvenes para esta jornada, trabajaron los temas, a través de mesas de trabajo, plenarias y actividades culturales para fortalecer la identidad y el trabajo colectivo.
Compromiso de la juventud
Estas jornadas no solo transmiten conocimientos técnicos y políticos, sino que también consolidan el pensamiento crítico y el compromiso social de la juventud, reafirmando el papel de las comunidades como actores centrales en la defensa de los derechos y la autodeterminación de los pueblos originarios.
La comunidad La Compañía, anfitriona del evento, reafirmó su compromiso de seguir impulsando procesos formativos desde y para los pueblos indígenas.
