Este 28 de abril se cumplen 14 días desde que una niña, de 3 años, murió violentamente en la capital de Imbabura, a causa de múltiples golpes.
La tragedia ocurrió pese a que la abuela de la víctima presentó una denuncia de que la pequeña era víctima de constantes maltratos físicos.
El cronograma
El 14 de abril pasado, galenos del hospital San Vicente de Paúl, confirmaron que la pequeña que fue ingresada llegó sin signos vitales.
La madre y el padrastro de la niña, fueron detenidos ese mismo día, como presuntos responsables de la tragedia.
49 días antes de la tragedia, Sandra P., la abuela materna, denunció el caso ante la Junta Cantonal de Protección de Derechos de Ibarra (JCPD-I).
“Debo indicar, señores miembros de la JCPD, que la pareja de mi hija, le agrede físicamente a mi nieta…”, alertó la abuela.
Karina Jácome, secretaria técnica de JCPD, confirmó que recibieron la denuncia, el 24 de febrero pasado. “Inmediatamente, se activó el protocolo de atención. Es decir, se hizo una providencia, se emitió una medida y se remitió a la Dirección Nacional de Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes (Dinapen) para que investigue la denuncia de maltrato”.
El informe de la Dinapen llegó a la JCPD el 15 de abril, señala Jácome. Es decir, al día siguiente del deceso.
Fechas confusas
Jácome asegura que se envió el pedido a la Dinapen el 10 de marzo. Pero, la capital Monserrat Cifuentes, jefa de la Dinapen, informó en una entrevista radial, que recibió el oficio de la JCPD el 24 de marzo.
Además, aseguró que la Junta Cantonal no especificó que se trataba de un proceso de atención inmediata.
Karina Jácome explica que los trámites se realizan de acuerdo al flujo de denuncias que ingresan a la Junta. “En lo que va de este año se han receptado 447 denuncias. De ellas, 358 corresponden a casos de niñez y adolescencia”, manifiesta.
Un dato curioso también es que la niña ingreso antes al hospital, el 10 de abril, con un golpe en la cabeza. A pesar de ello, señalo la oficial, no se activó el código púrpura.