El Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas manifestó su preocupación por la respuesta estatal frente a las recientes movilizaciones pacíficas convocadas por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie). La eliminación de subsidios al diésel y el incremento del costo de vida motivaron protestas en varias provincias del país, en medio de un estado de excepción que limita libertades fundamentales como la asociación y la reunión.
Detenciones y denuncias
El 22 de septiembre, en la provincia de Imbabura, las fuerzas de seguridad emplearon el uso de la fuerza para disolver concentraciones pacíficas. Al menos 13 personas pertenecientes al pueblo Kichwa Otavalo fueron detenidas por presuntos delitos relacionados con terrorismo. Organizaciones indígenas denunciaron detenciones arbitrarias, violaciones al debido proceso, malos tratos bajo custodia y traslados sin garantías de seguridad, además de persecución a quienes defienden legalmente a los detenidos.
Cierre de medio
Dos días después, la Agencia de Regulación y Control de las Telecomunicaciones (Arcotel) dispuso la suspensión por 15 días de TV MICC, medio comunitario del Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi. Esta decisión afecta una de las principales plataformas de comunicación pública de los pueblos indígenas y limita la difusión de voces diversas en el debate nacional.
El Foro Permanente recordó que tanto la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas como la Declaración Universal de Derechos Humanos protegen las libertades de expresión, reunión y participación política. Criminalizar la protesta, advirtió, contradice la Constitución ecuatoriana y los estándares internacionales de derechos humanos.
La instancia internacional exhortó al Gobierno a respetar el debido proceso de las personas detenidas, garantizar el acceso a representación legal, atención médica e interpretación cuando sea necesario. También pidió investigar de forma imparcial las denuncias de violencia y entablar un diálogo genuino con los pueblos indígenas para buscar soluciones pacíficas e inclusivas.
