El exceso de confianza y el desconocimiento de la ruta. Esos son los factores de riesgo que han provocado tragedias en el volcán Imbabura, según los especialistas en andinismo.
En lo que va de este año, dos personas han perdido la vida. Mientras que 10, que estuvieron desorientadas, fueron rescatadas por equipos de la Policía Nacional, de Bomberos de Ibarra, guías y comuneros.
El año anterior hubo 65 personas rescatadas y cero fallecidos, según el ECU 911.
Más seguridad
Según los miembros de la Mesa de Seguridad Turística de la provincia, la inseguridad durante los accesos se pueden reducir con el acompañamiento de guías profesionales.
En Imbabura hay 34 que integran la Asociación de Gestores Turísticos del Territorio Caranqui. Ellos asesoran desde la ropa y equipo necesario, como el uso de casco. Hasta la mejor ruta. Ellos conocen, por ejemplo, los puntos en donde se han colocado anclajes en la cima, para los arneses de los excursionistas y por ende su seguridad.
Una cita urgente
El 2 de abril se reunirá la Mesa de Seguridad Turística para analizar cómo mejorar la seguridad durante los ascensos al “taita” Imbabura.
La organización la integran el Ministerio de Turismo, Prefectura de Imbabura, Municipio de Ibarra, Junta Parroquial de La Esperanza, entre otros.
La propuesta principal será construir un punto de control, como existe en otros volcanes, para tener datos exactos de las personas que ascienden y descienden.
La reunión de la Mesa de Seguridad se acordó tras la muerte de Juan Valdiviezo. El ibarreño de 24 años subió solo al volcán el 5 de marzo pasado y fue localizado sin vida tres días después. Falleció por un golpe en la cabeza tras una caída. Es el segundo que muere en el Imbabura este 2025.
El primero fue Felipe Cornejo, de 39 años. El 8 de febrero cayó en un barranco tras tropezar.
El caso Travis
El estadounidense Sacket Travis Joseph se extravió en el volcán el 21 de febrero del 2021. Su familia ofrecía USD 15.000 al que lo localice vivo o muerto. Nunca lo encontraron.
