La parroquia rural de Angochagua, del cantón Ibarra, ejecuta una intervención directa de restauración ambiental en la comuna La Rinconada mediante la movilización de 8.300 plantas nativas. La acción responde a un plan local que prioriza la recuperación de ecosistemas y la protección de fuentes de agua en la microcuenca del río Cariacu.
Proyecto
Según el Gobierno Parroquial, el traslado incluye especies como taxo silvestre, pumamaqui, aliso, laurel de cera, arrayán y quishuar.
El contingente vegetal llega al área comunal con el soporte logístico de la Fundación Social Cultural, que coordina el transporte y la distribución.
Las diferentes plantas provienen del vivero forestal de la localidad, que opera bajo un convenio de cooperación con la Empresa Eléctrica Regional del Norte (Emelnorte).
Proyección
Esta iniciativa también integra a actores comunitarios, técnicos y organizaciones de apoyo. La Fundación Avina respalda el proceso con asistencia técnica y seguimiento.
“Esta intervención permitirá recuperar áreas estratégicas, fortalecer la infiltración de agua, prevenir la erosión del suelo, conservar la biodiversidad y promover comunidades más resilientes frente al cambio climático”, indicó el Gobierno Parroquial a través de sus redes sociales.
El cabildo de La Rinconada coordina la participación comunitaria. Los dirigentes organizan brigadas de trabajo, distribuyen tareas y supervisan la ejecución en campo. Este esquema refuerza la gestión participativa y la corresponsabilidad en el cuidado del territorio.
Proyecto
Las autoridades parroquiales planificaron la intervención dentro del proyecto ‘Restauración Hídrica y Resiliencia Comunitaria: Microcuenca del río Cariacu’. Esta iniciativa integra a actores comunitarios, técnicos y organizaciones de apoyo.
Los organizadores, de forma técnica, definieron puntos específicos de siembra en zonas con degradación ambiental y pérdida de cobertura vegetal. Estas intervenciones se realizarán mediante mingas comunitarias.
Relevante
Los expertos explican que la incorporación de plantas nativas representa un avance concreto en la recuperación de la microcuenca del río Cariacu y en la mejora de las condiciones ambientales del sector La Rinconada.
