Una red integrada por policías activos y pasivos supuestamente vendía repuestos automotrices extraídos de vehículos que estaban bajo custodia de la institución de seguridad.
Según el diario Primicias, la interceptación de las conversaciones telefónicas entre los implicados permitió detectar el ilícito que se realizaba en los patios de retención vehicular de la Policía Judicial (PJ), en Guayaquil.
Agentes implicados
En 16 allanamientos, el 30 de septiembre pasado, la Policía Nacional detuvo a 13 personas, entre ellos 10 policías activos, uno pasivo y dos ciudadanos particulares.
La Fiscalía comenzó a investigar las irregularidades a raíz de un parte informativo de la Unidad de Inteligencia de la misma institución.
El documento denunciaba a una “presunta estructura criminal en el centro de acopio de indicios y evidencias de la PJ de la Zona 8”.
La indagación comenzó por el delito de delincuencia organizada. Pero la Fiscalía cambió a asociación ilícita. La investigación identificó a policías que “alteraban evidencias en beneficio de terceros”.
¿Cómo actuaban?
Según el Ministerio Público la red operaba en los patios de la PJ, ubicados en las bodegas de la avenida Rodríguez Bonín, y en el canchón de retención vehicular en Chongón.
La explotación de los chats entre los detenidos arroja conversaciones en las que usuarios se contactan con policías para negociar repuestos de vehículos, piezas y hasta carros.
“¿Cuándo puedo ingresar nuevamente a los patios para cambiar repuestos de motocicletas?”, consta en una conversación entre el policía Iván P. L. y un sujeto desconocido.
Como repuesta, el agente le envía el contacto telefónico de otro policía, Alejandro Ch., quien laboraba en los patios de evidencias.
