La construcción del Parque Recreativo de la Familia, el mejoramiento vial y la gestión de convenios externos marcaron la administración 2025 del GAD Parroquial de Quichinche.
Rendición de cuentas
Durante la deliberación pública, la presidenta del GAD, Verónica Estrada, junto a los vocales y técnicos de la institución, presentó un balance de la gestión ejecutada en 2025 bajo cinco ejes: infraestructura, economía y producción, grupos prioritarios, ambiente y fortalecimiento institucional.
Uno de los puntos más visibles fue la ejecución de obras consideradas estratégicas para la parroquia. Entre ellas destacó la primera fase del Parque Recreativo de la Familia, un proyecto que busca convertirse en un espacio necesario para la niñez y las familias de Quichinche.
La inversión total proyectada bordea los USD 400 mil y se ejecuta mediante los recursos del presupuesto participativo.
La administración también resaltó la inauguración del adoquinado de la vía Otavalo–Quichinche y la construcción de veredas en la calle Jacinto Collahuazo, obra que implicó la reubicación de un tapial para mejorar la seguridad peatonal.
En comunidades
A esto se sumaron trabajos de mantenimiento vial en sectores como Urcusiqui, Yambiro, Tangalí y Padre Chupa. Según las autoridades, las intervenciones buscaron dar soluciones integrales y no únicamente reparaciones temporales.
También se destinaron recursos para estudios de alcantarillado y vialidad, materiales para comunidades y alquiler de maquinaria para emergencias viales.
El GAD Parroquial desarrolla los estudios para las obras de alcantarillado en Perugachi, Moraspungo, Yambiro y el barrio Pastaví, así como para el adoquinado de la calle Quito.
Para este 2026, la parroquia busca que se realice una obra vital para todas sus comunidades: la construcción de la vía Pastaví-Urcusiqui.
Gestión social
Más allá de la obra física, el GAD destacó programas dirigidos a mujeres, niños y familias vulnerables.
Durante 2025 se realizaron talleres comunitarios, bailoterapia, campamentos vacacionales y brigadas médicas internacionales.
En coordinación con fundaciones, se gestionó además la construcción y mejoramiento de viviendas para familias de extrema vulnerabilidad en comunidades como Minas Chupa y Pisabo.
En el ámbito productivo, se entregaron kits veterinarios y bidones a productores ganaderos.