domingo, 16 agosto 2026
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Antonio Ricaurte, analista político y exconcejal de Quito en una entrevista con Radio Sucesos de Quito en donde señaló que las protestas en el norte de Quito y en Carchi son financiados por el narcotráfico y que el Presidente debe tener mano dura y acudir con policías y militares.

«En Tulcán vemos que hay una paralización a ratos de transporte pero son grupos delincuenciales organizados del narcotráfico que están poniendo plata o saliendo ellos misos con sus carros, sus camions y sus volquetas a paralizar, lo mismo en Guayllabamba, en Oyacoto y en Calderón», señaló.

El exconcejal también afirmó que el Gobierno debería ignorar al movimiento indígena porque ellos se alimentan del caos.  Además habló de que e movimiento indígena esta muy debilitado y eso le favoreció a Daniel Noboa como estrategia política para eliminar el subsidio.

Además, sin ninguna prueba, Ricaurte aseguró que Guayllabamba es un sector tomado por el narotráfico, lo mismo Tambillo. Los propios narcos estarían saliendo en sus camionetas a protestar por la eliminación del subsidio al diésel.

Para la Doctora en Jurisprudencia, Sybel Martínez,  con amplia experiencia y trayectoria en el tratamiento de casos de violencia, «es irresponsable y peligroso» que en una situación límite como la se vive en la actualidad, «se asevere este tipo de cosas sin siquiera mencionar una fuente, un informe, un análisis, un algo que la sustente».

Antes de conertirse en analista Ricaurte tuvo  primera participación en política fue en 2002, de la mano del Partido Sociedad Patriótica (que entonces postulaba a Lucio Gutiérrez como Presidente de la República) y de Pachakutik. Ricaurte, graduado como abogado en la Universidad Internacional SEK, logró ganar como concejal de Quito. Su primer período terminó en 2005.

Durante esos años Ricaurte asumió la alcaldìa temporalmente, después de que el entonces alcalde Paco Moncayo pidiera una licencia para participar como candidato a la reelección. Así, en agosto de 2004, Ricaurte se convirtió en el alcalde más joven del país, con tan solo 24 años. Ahí fue que se ganó el apodo de “guagua alcalde”.

 

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