La prevención frente a situaciones de riesgo fue el eje de un simulacro de evacuación realizado en el Centro de Desarrollo Infantil Sara Espíndola, ubicado en la ciudad de Tulcán. La actividad, impulsada por el Ministerio de Desarrollo Humano (MDH), convocó a 80 niñas y niños, además de personal educativo y administrativo, quienes participaron en una jornada orientada a fortalecer las capacidades de reacción ante posibles emergencias o eventos sísmicos.
La iniciativa formó parte de las acciones institucionales dirigidas a promover entornos seguros dentro de los espacios de atención infantil.
Para ello, el MDH desarrolló previamente un proceso de preparación junto al Cuerpo de Bomberos de Tulcán, entidad que brindó apoyo técnico en temas relacionados con prevención, primeros auxilios y procedimientos de evacuación.
Autoridades
Según informó Carla Tatés, directora distrital del MDH en Tulcán, el ejercicio tuvo como propósito poner a prueba los mecanismos de respuesta establecidos para este tipo de situaciones. Además, permitió ejercitar la toma de decisiones y verificar la aplicación de protocolos diseñados para proteger la integridad de usuarios y trabajadores.
La preparación incluyó la socialización del Plan de Emergencia Institucional, la conformación de brigadas y la definición de responsabilidades para cada participante.
Estas acciones buscaron que tanto funcionarios como educadoras conozcan con claridad los pasos a seguir en caso de presentarse una contingencia real.
Simulacro
Durante el simulacro, la alarma institucional marcó el inicio de las acciones. De inmediato, las actividades cotidianas fueron suspendidas y las educadoras guiaron a los niños para adoptar medidas de protección inicial.
Entre las recomendaciones aplicadas estuvo la protección de la cabeza y el cuello, considerada una de las primeras respuestas ante un movimiento sísmico.
Posteriormente comenzó la evacuación. Los grupos avanzaron de manera organizada por las rutas establecidas hasta llegar a las zonas seguras definidas dentro del plan de emergencia. El desplazamiento se realizó bajo la supervisión del personal responsable, que verificó el cumplimiento de los procedimientos previstos.
Martha Coral, coordinadora del centro infantil, señaló que este tipo de prácticas contribuyen a que tanto el personal educativo como los menores se familiaricen con las acciones necesarias durante una emergencia. Indicó que la repetición de estos ejercicios ayuda a consolidar hábitos de seguridad y facilita una respuesta ordenada.
