El Tribunal de Garantías Penales de Imbabura declaró culpables del delito de asesinato a BM., ciudadano colombiano de 23 años, y a AE., un venezolano de 29. La víctima, CB., de 19, también de nacionalidad venezolana, que había ingresado a ese lugar apenas un día antes, por su presunta participación en un caso de sicariato en Ibarra.
No salió
El hecho de sangre se registró en el interior del Centro de Privación de Libertad, el 21 de mayo de 2024, a las 23:30. Un agente penitenciario, que patrullaba los pasillos del centro, escuchó un grito proveniente de una de las celdas.
Al acercarse a la celda número 6, lo primero que vio fue el cuerpo tendido en el piso. Uno de los internos, BM, tenía una pierna encima del cadáver.
El guardia pidió que se apartara y, ante su sorpresa, el hombre respondió: “Es que él me las debía”.
Todo apunta a que la agresión se originó por líos amorosos. Según las primeras investigaciones, la víctima habría tenido una relación sentimental con una mujer con la que BM también mantenía un vínculo. Minutos después, llegaron policías y militares. En medio del procedimiento, uno de los agresores, BM, no solo no negó los hechos, sino que los confesó de forma voluntaria:
“Voy a ser responsable por lo que hice. Yo tenía pendientes con ese pelado que se metió con mi mujer”.
Indicios
Agentes de la Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida (Dinased), junto con criminalística, acudieron para levantar el cuerpo y recabar indicios. La víctima presentaba signos evidentes de agresión como hematomas, escoriaciones en el rostro y cuerpo. En el mismo lugar fue encontrado un palo de madera manchado de sangre, escondido debajo de un lavabo.
Se defendió
Mientras tanto, el otro implicado, AE. aseguró que se encontraba en el palomar cuando fue agredido por hoy occiso.
Según su versión, este lo habría jalado y hecho caer. Afirmó que, al no poder caminar por el golpe, se defendió con un palo y que su compañero, BM lo ayudó.
El joven asesinado fue detenido el 20 de mayo, junto a otros tres ciudadanos extranjeros, por su presunta implicación en un asesinato estilo sicariato en un local.
