Ibarra es una ciudad con una profunda raíz católica cristiana y precisamente este sería uno de los motivos por los cuales la Ciudad Blanca es desde el 31 de julio hasta el domingo 2 de agosto, la sede de la juventud católica. La VII Jornada Nacional de Juventud reúne a miles de jóvenes católicos provenientes de distintas provincias, en un encuentro que renueva el compromiso cristiano y fortaleció los lazos de unidad entre las nuevas generaciones de fe. Entre eucaristías, vigilias y expresiones artísticas, los participantes recorrerán íconos como el Parque Ciudad Blanca, el Estadio Olímpico y templos de Otavalo y Atuntaqui. Más allá de lo religioso, el evento dinamizó el turismo local, dejando en cada visitante una huella imborrable de la hospitalidad imbabureña. Al menos 2.000 jóvenes llegaron a la ciudad lo que representa una afluencia significativa de personas que consumen servicios locales. Qué bueno por la capital imbabureña.
