El feriado de Carnaval de 2024 dejó una huella positiva en el turismo ecuatoriano, con un gasto de 63 millones de dólares y más de un millón de desplazamientos en todo el país, cifras alentadoras en medio de una coyuntura social desafiante. La ocupación hotelera promedió el 41%, destacándose Napo con un 91% y provincias como Tungurahua, Santa Elena, Bolívar y Azuay superando el 50%. Imbabura recibió a 180 mil visitantes, evidenciando su atractivo turístico.
Estos datos reflejan la importancia de apostar al turismo como motor económico y fuente de empleo para más de 600 mil familias. Sin embargo, el desafío para este 2025 es innegable, especialmente en Imbabura, donde aún hay mucho por hacer para consolidarla como destino turístico competitivo. La clave está en fortalecer la infraestructura, diversificar la oferta y promover un turismo sostenible que valore la riqueza cultural y natural. Pero por sobre todo hablar bien de la provincia.
