El pasado 16 de septiembre se viralizaron los videos de la captura de Xavier Jordán por agentes del ICE. Ese día se disparó el volumen de conversación en redes sociales y en medios ecuatorianos. Al día siguiente, las menciones crecieron con la confirmación oficial del DHS más su traslado a Luisiana. En la memoria de los ecuatorianos llegaron imágenes del empresario ecuatoriano, pasearse campante afuera de su vivienda y publicar una grabación corta de 21 segundos, restando importancia a un operativo del FBI y de seguridad nacional, que no terminó con arresto. Luego se lo vio acudir sin el menor reparo a un partido de fútbol del pasado mundial, a pesar de estar procesado en Ecuador como presunto mediador en el magnicidio del excandidato presidencial Fernando Villavicencio Nadie está exento de la ley, ni tampoco tiene luz verde para desafiar a la justicia. Jordán está en EE.UU. en condición de ilegal y ahora se busca justificar la legalidad de su permanencia, con un trámite previsto para mayo de 2027. La justicia tiene que ser para todos, no escoge entre bravucones, ni pendencieros.
