Cada 29 de abril, el mundo hace una pausa a su rutina, abre sus sentidos y rinde homenaje a uno de los lenguajes más antiguos y universales de la humanidad: la danza. Proclamada por la UNESCO en 1982 en honor al coreógrafo Jean-Georges Noverre, esta fecha recuerda que el movimiento es, ante todo, un acto de libertad. En Ibarra, esa libertad tiene muchos nombres propios. Agrupaciones como Ñunanchi Llacta, Muyacán, Ayllu Sisari, Saihua, Shayari, Tikramuñay, Jorge Jengi, ExTime, Hipnotic, entre otros; encarnan la riqueza de un pueblo que baila su identidad, que honra sus raíces y abraza lo contemporáneo, moderno y urbano, sin renunciar a lo propio. El festival Abril en Movimiento, organizado el pasado fin de semana por la UNAPE, es prueba de que la danza no separa: convoca, abraza, transforma. Bailar es resistir el olvido. Es memoria viva, grito colectivo y caricia al espíritu. Hoy, más que nunca, que la danza siga siendo un idioma común.