Feriado tuvo poca afluencia de visitantes en la terminal terrestre de Tulcán

El feriado de Semana Santa dejó como resultado un incremento del 60% de viajeros que se trasladaron por todo el territorio ecuatoriano, usando las diferentes terminales terrestres, siendo el eje comprendido entre Rumichaca-Riobamba el de mayor flujo de vehículos. Pero a pesar de los números positivos, hubo preocupación en Tulcán, la capital de la provincia de Carchi, debido a la poca afluencia de viajeros a la zona fronteriza.
Luis Fernando Villaroel, administrador de la terminal terrestre de Tulcán manifestó que al igual que los dos feriados anteriores. (Carnaval y Año Nuevo) no hubo el movimiento esperado de viajeros que lleguen hasta la capital carchense. “Tuvimos un promedio entre viernes, sábado y domingo de 1 200 a 1 300 personas diarias; inclusive la cantidad de viajeros disminuyó respecto a un día de actividades normales, por lo tanto no hubo necesidad de sacar frecuencias extras, en virtud de la baja afluencia”, indicó.

El gerente de la Cooperativa de Transporte Tax Gacela, Reinaldo López señaló que el fenómeno de ciudad fronteriza es complejo tanto en Rumichaca como en Huaquillas, en el sur del país. “Esperábamos tener la gran afluencia de pasajeros de retorno por el feriado pero lastimosamente no hubo lo que se esperaba, más bien las unidades no han salido completas y no ha sido necesario incorporar frecuencias extras como en anteriores feriados”, agregó

Pero al representante de los transportistas, no le preocupa solamente eso; sino también las deudas que vienen acumulando sus compañeros del gremio. En entrevista con el canal de televisión local NortVisión, López dijo que espera que la falta de pasajeros se supere. “No sabemos realmente lo que está sucediendo, confiamos en el retorno de estudiantes a las universidades”.

Entre 108 y 115 unidades, en promedio, se despacharon durante los tres días de feriado, poco más el domingo, lo que es considerado por el administrador como “baja afluencia”. Entre los sitios más visitados, en la capital carchense, nuevamente fue el Cementerio Municipal José María Azaél.