El lavatorio de pies es un momento registrado en la Biblia, en el libro del apóstol Juan, capítulo 13, versículos del 1 al 17, y representa un acto simbólico donde el hijo de Dios lava los pies de sus discípulos antes de la Última Cena. En el antiguo Oriente, lavar los pies era una tarea delegada al sirviente de más bajo rango debido al polvo y al uso de sandalias. De allí que mirar al maestro, al Rey de los Judíos postrarse de rodillas y desatar las sandalias de sus apóstoles fue un acto que dejó perplejos a muchos invitados. “Si yo, que soy el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros” (Juan 13:14), dijo Cristo, estableciendo un mandato de amor y servicio mutuo. En la actualidad existe una expresión popular que dicta: “Ponerse en los zapatos del otro” y eso solamente es posible cuando compartes los mismos pesares, tristezas y alegrías. Eso te lleva a servir y no ser servido; lo que hace un verdadero líder.
