La deportación de José Serrano al Ecuador, para cumplir con la prisión preventiva por el caso Magnicidio FV, deja dos caras de la moneda. Mientras, por un lado, Amanda y Tamia, hijas de Fernando Villavicencio, celebraron su retorno a Ecuador y lo califican como “una gran victoria para el país”; por otro hay quienes rechazan el uso mediático de este acontecimiento y que se exhiba su ingreso a la cárcel de El Encuentro, como un trofeo de guerra. Toda esta cobertura, en medio de un periodo electoral. Lo más delicado, son las palabras de amenaza de Daniel Noboa, en contra de Rafael Correa quien desde sus redes sociales le lanzó una advertencia “Ahora te toca a ti”. Si Serrano es hallado culpable, qué pague con el máximo rigor de la ley; pero que Noboa lance una amenaza en su condición de Mandatario deja muchas dudas. Gobernar bajo la amenaza y revanchismo es caer en lo mismo que se critica. Cuando las prioridades del país son otras.
