La Ley Antimafias busca dotar al Estado de herramientas para enfrentar estructuras criminales complejas: tipificar la pertenencia a grupos delictivos, sancionar a quienes facilitan logística y atacar el financiamiento ilícito. En un país azotado por la violencia, estas reformas responden a una necesidad urgente. Se debe buscar ejemplos de legislaciones en el mundo y cuál fue el resultado de su aplicación. Italia fue una nación pionera en esta legislación, Estados Unidos hizo lo propio con la famosa ley RICO en los 70 y finalmente Argentina en el 2025, que promulgó su Ley Antimafias. Sin embargo, en un país polarizado, existe el riesgo no menor de tener una norma concebida o aplicada con afán de revanchismo político y pierde legitimidad y eficacia. El derecho penal debe castigar actos, no servir como arma contra adversarios. Ecuador necesita una ley seria, no un instrumento de persecución. Su valor dependerá de la imparcialidad en la aplicación y del respeto a las garantías constitucionales.
