La presencia de los mismos rostros de una década atrás, al frente de una de las estructuras políticas más relevantes y vigentes de la historia ecuatoriana, pueden presentarse para diferentes lecturas. La primera y más sencilla: la llegada de Gabriela Rivadeneira Burbano, exasambleísta y titular de la Asamblea (2013-2021); significaría el retorno de un perfil que se ha mantenido coherente desde el principio y ante la falta de nuevos candidatos fuertes y el descenso de otros; llega a tomar cartas en el asunto. Rivadeneira fue nombrada secretaria ejecutiva del ex Alianza País, durante el Gobierno de Lenín Moreno y tras las protestas del 2019, ella solicitó asilo político a México. Su retorno ha sido interpretado por varios analistas como una revancha. Otros, en cambio, hablan de una ausencia de cuadros políticos de impacto, lo que obliga a continuar con los mismos de siempre. Se hace necesario que haya mayor representatividad en los partidos tradicionales.
