Un nómada presidencial, un diplomático tiempo completo, un estadista del cara a cara, múltiples son las explicaciones a la intensa agenda que ha cumplido el primer mandatario. En sus 21 meses en el poder 116 días se los ha pasado viajando. En un reportaje de la cadena Ecuavisa se señala que el presidente ha realizado 24 viajes, entre giras y visitas puntuales, durante 21 meses, es decir, a un viaje por mes. En total son 40 destinos, de esos, seis fueron con motivos personales, y 34 se realizaron por razones oficiales, visitas a presidentes, autoridades y empresarios. Los presidentes Javier Milei y Felipe VI son los personajes favoritos de Noboa y sus giras duran entre cinco a 15 días. Esta dinámica presidencial es cuestionable y fuera de lugar ante las crisis internas ecuatorianas, similar a las críticas a Macron por su “diplomacia itinerante”. Pero podrían generar inversiones positivas si se priorizan resultados concretos, no solo visibilidad.
