El presidente Daniel Noboa decretó, mediante el Ejecutivo 172, la suspensión no recuperable de la jornada laboral del jueves 9 de octubre de 2025, extendiendo el feriado nacional por la Independencia de Guayaquil hasta el domingo 12. Esta medida, firmada en Latacunga ante protestas indígenas por la eliminación del subsidio al diésel, busca dinamizar el turismo y la economía interna, con al menos 25 festividades locales programadas en Costa, Sierra y Amazonía. Las reacciones son divididas. Sectores turísticos y ciudadanos aplauden el impulso económico y el descanso extendido, destacando beneficios para hotelería y recreación. Sin embargo, críticos, incluyendo voces en redes y la Conaie, la ven como una táctica para desmovilizar manifestaciones en provincias como Imbabura y Cotopaxi, cuestionando su impacto en la productividad y la inseguridad persistente. Lo central es la garantía de seguridad que el Gobierno pueda dar a los turistas.
