Lo que los delincuentes buscan es que el ciudadano se encierre, se oculte, se esconda, busque culpables, discuta, se divida. Una plaza, un parque, un patio, está concebido para que el ciudadano socialice, se conozca, converse, se divierta, se una, viva en PAZ. Mientras la posibilidad de caminar con los amigos, compartir con la famila, pasear con la mascota; no sea negada por las circunstancias, la sociedad tiene esperanzas de mejores días. Pero si les cedemos los espacios a la inseguridad, al miedo, a la incertidumbre, habremos perdido. Cuidado y lo ocurrido en Ibarra se vuelva en una tribuna política, visperas a unas elecciones. El dolor de una familia, el miedo de los vecinos no puede ser usado con estos fines. Una Ibarra en PAZ debe ser el motivo que nos una más. No permitamos que nos obliguen a escondernos, no tengamos miedo. Juntos somos más. Recuperar los espacio públicos nunca será una misión fallida. Es momento del diálogo de todos: autoridades y comunidad.